Las nuevas medidas plantean restricciones para menores, controles de edad y cambios en sistemas como las cajas de botín.
La regulación de los videojuegos está entrando en una nueva etapa en Europa. Distintas iniciativas buscan establecer nuevas obligaciones para las empresas y aumentar la protección de los menores mientras juegan, especialmente en títulos con funciones online y sistemas de recompensas.
Uno de los cambios más relevantes en España es la propuesta para impedir que los menores de edad accedan a las llamadas cajas de botín o loot boxes, mecanismos que ofrecen recompensas aleatorias dentro de los videojuegos. La medida forma parte del proyecto de ley para la protección de los menores en los entornos digitales.
Además, las nuevas propuestas contemplan mayores controles de edad en determinados servicios digitales. A nivel europeo, la propuesta de la denominada EU Kids Act plantea medidas de protección para menores que también podrían afectar a videojuegos online, aunque todavía deben definirse aspectos concretos de su aplicación.
Otro de los puntos que se están discutiendo es la protección frente a determinadas prácticas de los videojuegos online, como recompensas variables, compras dentro del juego y mecanismos de comunicación que puedan exponer a menores a situaciones de acoso o contacto inapropiado.

La industria del videojuego, por su parte, ya cuenta con sistemas de autorregulación como PEGI, que incluyen información sobre compras dentro del juego, monedas virtuales y contenido aleatorio. La asociación española del sector ha señalado que estas herramientas ya ofrecen mecanismos para informar y proteger a los jugadores.
Por ahora, no todas estas medidas son leyes definitivas. Algunas se encuentran todavía en proceso legislativo o forman parte de propuestas europeas, por lo que su aplicación concreta podría cambiar antes de entrar en vigor.
