Escrito por Brant Santana. Brantsantana1@gmail.com

La investigación de Cornell sobre IA y pensamiento crítico acaba de recibir un respaldo económico significativo. La Universidad de Cornell ha obtenido una subvención de 750.000 dólares de la National Science Foundation (NSF) para estudiar si las herramientas de inteligencia artificial generativa pueden utilizarse para desarrollar habilidades de pensamiento crítico en los estudiantes, en lugar de reemplazarlas .
El proyecto, de tres años de duración, está liderado por Alexandra Werth, profesora asistente de ingeniería biomédica y miembro del Duffield Engineering Education Research Institute, quien será la investigadora principal .
El dilema que enfrenta la educación superior
El punto de partida de la investigación es una preocupación compartida por educadores de todo el mundo. Werth lo plantea con claridad: “En la era de la IA generativa en la educación, el desarrollo de habilidades de pensamiento crítico de los estudiantes es una preocupación importante” .
El problema tiene dos caras. Por un lado, los estudiantes pueden usar estas herramientas para eludir o externalizar los procesos de razonamiento a través de los cuales se desarrollan las habilidades de pensamiento crítico, permitiendo que la IA tome decisiones por ellos. Por otro lado, dado que la IA generativa puede producir información inexacta o fabricada, los estudiantes necesitan un pensamiento crítico más agudo para determinar qué cuestionar, qué verificar, qué creer y cómo actuar .
La investigación de Cornell sobre IA y pensamiento crítico busca responder precisamente a esta tensión: ¿puede la misma tecnología que crea el problema también ayudar a resolverlo?
La herramienta: ACTR (Automated Critical Thinking Reflection)
El corazón del proyecto es el Automated Critical Thinking Reflection (ACTR), una herramienta que utiliza IA generativa para proporcionar interacción personalizada, similar a la que un instructor humano podría dar individualmente a cada estudiante .
El ACTR está diseñado para adaptar las preguntas de reflexión al estudiante y a la sesión de clase específica. Los estudiantes la utilizarán en cursos de física, biología e ingeniería, y la herramienta también ayudará a los investigadores a analizar las respuestas para determinar si el diálogo personalizado con IA realmente impulsa el pensamiento crítico .
Werth explica la lógica detrás de la herramienta: el pensamiento crítico se desarrolla a través de la reflexión intencionada sobre las lecciones recientes, un principio pedagógico bien establecido pero difícil de lograr, especialmente en cursos con cientos o miles de estudiantes. En la práctica, los estudiantes ven las preguntas de reflexión genéricas como “trabajo innecesario” y responden de manera superficial. “Pensamos que tal vez la IA podría ayudarnos”, señala Werth .
Natasha Holmes, co-investigadora principal y profesora asociada de física, añade: “La idea es tener una conversación uno a uno. Lo que intentamos acercar es: si yo me sentara con cada estudiante y le preguntara ‘cuéntame sobre tu trabajo en equipo esta semana. ¿Qué funcionó, qué no? ¿Cómo podemos pensar juntos sobre lo que significa el trabajo en equipo y qué habilidades aportas?’” .
Equipo interdisciplinario y alcance del proyecto
El proyecto involucra a investigadores de física, biología e ingeniería, reflejando un enfoque interdisciplinario. Las co-investigadoras principales son Natasha Holmes, profesora asociada de física en la Facultad de Artes y Ciencias, y Michelle Smith, profesora distinguida y decana asociada senior de educación de pregrado .
La subvención también permitirá expandir la herramienta más allá de Cornell. El proyecto incluye planes para compartir sus herramientas, datos y resultados con otras instituciones a través de talleres, seminarios web, guías para instructores y colaboraciones .
Un contexto más amplio de preocupación
Esta investigación de Cornell sobre IA y pensamiento crítico se enmarca en un debate más amplio sobre el impacto de la IA en la cognición humana. Un artículo pre-print firmado por más de 30 investigadores de instituciones como MIT, Oxford y Cornell advirtió sobre el riesgo de una “erosión lenta del pensamiento humano”, señalando que la dependencia excesiva de la IA podría debilitar la capacidad de las personas para razonar de forma independiente .
El proyecto de Cornell, sin embargo, parte de una premisa diferente: en lugar de simplemente advertir sobre los riesgos, busca utilizar la IA de manera constructiva para fortalecer precisamente las habilidades que la tecnología podría estar erosionando
