Escrito por Javier Rueda
La adopción de dispositivos conectados mediante el Internet de las Cosas (IoT) en los hogares está cambiando la gestión del consumo eléctrico. Termostatos, enchufes e iluminaciones inteligentes ahora ajustan su funcionamiento automáticamente según la presencia de los usuarios.
Estos sistemas analizan patrones de uso diario para apagar electrodomésticos en horas pico y regular la temperatura de forma eficiente. Diversos estudios señalan que la automatización del hogar mediante IoT puede reducir el gasto energético doméstico hasta en un 20% anual.

Con la llegada de sensores más accesibles y redes de menor consumo, el ecosistema IoT se consolida como una solución clave para construir viviendas sostenibles y reducir la huella de carbono.
