Escrito por: Rodríguez Carrillo Juan
En la actualidad ya existen muchos chatbots que responden pero no actúan, Manus AI aparece para cambiar eso. Lanzado en 2025 por la startup china Butterfly Effect, este agente autónomo no se limita a conversar: piensa, planifica y ejecuta tareas de principio a fin con mínima intervención humana.
¿Qué lo hace diferente?
La gran apuesta de Manus AI está en su capacidad para descomponer tareas complejas en pasos manejables y completarlos sin que el usuario deba estar supervisando cada movimiento. A diferencia de un asistente tradicional, no solo sugiere, sino que actúa de forma autónoma: busca información en la web, conecta APIs, automatiza procesos e incluso sigue trabajando en la nube aunque cierres la sesión.
Rendimiento y promesas
La compañía asegura que Manus supera benchmarks exigentes como GAIA, diseñados para medir la capacidad de los agentes de IA frente a problemas del mundo real. Esto lo colocaría por encima de soluciones como Deep Research de OpenAI en algunas pruebas, aunque todavía está en fase beta y bajo un sistema de invitaciones limitadas.
Las personas aún se pregunta cuánto hay de realidad y cuánto de marketing. Algunos usuarios destacan su utilidad para automatizar flujos de trabajo, pero otros reportan errores en detalles críticos y advierten sobre la falta de transparencia en privacidad y seguridad de datos.
Un paso hacia la IA “práctica”
Más allá de la polémica, Manus AI refleja una tendencia clara en 2025: el salto de las IA conversacionales a los agentes verdaderamente prácticos, capaces de hacer más que responder. Si logra cumplir lo que promete, podríamos estar ante el comienzo de una nueva etapa donde la IA no solo acompaña nuestras tareas, sino que las ejecuta de principio a fin.
