Hecho por: Daniel Ruiz

La actividad industrial mexicana continúa siendo un motor clave para la economía nacional, con el sector automotriz como uno de sus principales impulsores. De acuerdo con cifras del INEGI, esta industria representa cerca del 20% de las importaciones del país y contribuye con aproximadamente el 5.1% del Producto Interno Bruto (PIB).
Nada de esto sería posible sin la incorporación de tecnologías de vanguardia, un factor determinante que impulsa el desarrollo y competitividad de México en el panorama global. El país se ha posicionado como un destino atractivo para el nearshoring, es decir, la reubicación de operaciones o servicios hacia naciones cercanas geográficamente, en lugar de trasladarlas a regiones más lejanas.
Gracias a su fortaleza tecnológica y ubicación estratégica, México también ha visto un notable crecimiento en la industria aeroespacial. De acuerdo con la Federación Mexicana de la Industria Aeroespacial (FEMIA), el número de empresas y organizaciones manufactureras en este sector pasó de 100 en 2004 a 368 a mediados de 2022.
En cuanto al comercio exterior, durante 2023 las exportaciones del sector alcanzaron los 9.4 millones de dólares, de los cuales 4.8 millones tuvieron como destino Estados Unidos. Según datos de Tijuana EDC, se estima que para 2025 estas cifras superarán los 9 mil millones de dólares anuales registrados en años previos.
