Escrito por Francisco Sanchez
Apple podría dar un paso decisivo hacia el mercado de las gafas inteligentes —actualmente dominado por las Ray-Ban Meta— tan pronto como el próximo año, de acuerdo con un reporte de Bloomberg. La compañía con sede en Cupertino estaría probando al menos cuatro diseños de montura, además de una nueva configuración de cámaras, con miras a una posible presentación oficial a finales de este mismo año.
En octubre pasado, el periodista Mark Gurman adelantó que Apple ya trabajaba en dos proyectos relacionados con este tipo de dispositivos, con la intención de lanzar su primer modelo en 2027. Sin embargo, la nueva información sugiere que el desarrollo podría estar más avanzado de lo previsto, aportando detalles tanto sobre el diseño como sobre las funciones que integrarían estas gafas.
Los dispositivos de uso cotidiano en formato de gafas son cada vez más comunes en el mercado. Modelos como las Ray-Ban Meta, las Even G1 y las XREAL One reflejan una tendencia clara: la evolución hacia wearables más discretos, funcionales y adaptados a la vida diaria.
Las gafas con IA, ¿el siguiente paso tras el smartphone?
Las gafas inteligentes impulsadas por inteligencia artificial comienzan a perfilarse como una alternativa real al smartphone. A medida que la tecnología madura, estos dispositivos están alcanzando un nivel de practicidad que los acerca al consumo masivo. La experiencia con productos ya disponibles permite anticipar un futuro donde la interacción con la información sea más natural, contextual y constante.
En este contexto, Apple estaría evaluando distintos estilos de montura: desde una rectangular de gran tamaño hasta versiones más delgadas y estilizadas, incluyendo diseños ovalados en variantes gruesas y ligeras. La compañía también consideraría una amplia gama de colores, como negro, azul océano y marrón claro.
En cuanto al apartado técnico, Gurman señala que Apple explora una configuración de cámaras con lentes ovalados orientados verticalmente, acompañados de luces periféricas. Este enfoque no solo buscaría mejorar la funcionalidad del dispositivo, sino también diferenciarlo estéticamente de propuestas actuales como las gafas desarrolladas por Meta.
Un cambio de estrategia tras el Vision Pro
El posible lanzamiento de gafas inteligentes también refleja un ajuste en la estrategia de Apple. Tras la llegada del Vision Pro a inicios de 2024 —con un precio base de 3,499 dólares—, la compañía enfrentó una adopción limitada debido a factores como su alto costo, diseño poco práctico y una oferta reducida de aplicaciones atractivas.
Si bien se reportó que Apple trabajaba en una versión más ligera y accesible del Vision Pro para 2027, todo indica que la empresa ha redirigido parte de sus recursos hacia el desarrollo de gafas inteligentes, un segmento con mayor potencial de adopción inmediata.
Este giro no ha pasado desapercibido. “Parece que Apple está dando vueltas. Por primera vez en mucho tiempo, se percibe fuera de la conversación”, señala Michael Gartenberg, analista tecnológico y exdirector de marketing.
Un mercado multimillonario con fuerte competencia
Apple buscaría posicionarse en un mercado con enorme proyección. Según estimaciones de la firma Technavio, el sector global de gafas inteligentes podría alcanzar un valor de 90,600 millones de dólares entre 2025 y 2029, con una tasa de crecimiento anual del 14.5%. Actualmente, Meta lidera este segmento con cerca del 60% de participación, impulsada por el éxito de las Ray-Ban Meta.
Se espera que las primeras gafas inteligentes de Apple integren cámaras, micrófonos y altavoces directamente en el armazón. Entre sus funciones destacadas estarían la reproducción de audio, llamadas y la interacción con una versión más avanzada de Siri, capaz de responder consultas y ejecutar comandos de voz con apoyo de inteligencia artificial.
Además, los sensores y cámaras permitirían captar información del entorno para habilitar funciones como traducción en tiempo real, lectura de texto y navegación contextual. Para procesar estos datos, Apple desarrollaría un nuevo chip basado en la arquitectura S —utilizada actualmente en el Apple Watch—, lo que permitiría ejecutar tareas directamente en el dispositivo sin depender por completo de la nube.
No obstante, el desafío es considerable. Meta ya ha avanzado con dispositivos como las Ray-Ban Meta Display, que integran una pantalla en el lente, control por gestos y funciones de inteligencia artificial más desarrolladas.
Para competir en igualdad de condiciones, Apple deberá acelerar el desarrollo de su plataforma Apple Intelligence, llamada a ser el eje de la evolución de Siri, pero que hasta ahora no ha cumplido plenamente con las expectativas del mercado.
El éxito de esta apuesta será clave no solo para cerrar la brecha frente a sus competidores en inteligencia artificial, sino también para consolidar una nueva categoría de producto que podría redefinir la forma en que interactuamos con la tecnología en los próximos años.
