Oracle publicó un mensaje en redes sociales asegurando que la reciente controversia sobre un posible pacto entre NVIDIA y OpenAI no altera su relación financiera con la empresa detrás de ChatGPT. Aunque eso podría parecer tranquilizador, para muchos analistas la necesidad de hacer esa aclaración pública es en sí misma un indicio preocupante sobre la salud del sector de la inteligencia artificial.
Hecho por: Daniel Ruiz

Un contexto financiero complicado para Oracle
Recientemente, Oracle anunció que planea recaudar entre 45 000 y 50 000 millones de dólares durante 2026 mediante una combinación de emisiones de deuda y acciones con el objetivo de ampliar su infraestructura en la nube, especialmente para clientes vinculados a la inteligencia artificial como OpenAI, NVIDIA, Meta o TikTok.
Una parte significativa de estos ingresos se destinará a cumplir un contrato de infraestructura de 300 000 millones de dólares con OpenAI, que empezaría en 2028. El problema es que OpenAI no es rentable en la actualidad, y Oracle depende de que esta última consiga financiación suficiente para pagarle en el futuro. Ese escenario ha generado inquietud debido a lo interconectadas que están las finanzas de unas y otras empresas.
Contratos gigantes y números que no encajan
El acuerdo con OpenAI implicaría que Oracle compre alrededor de 400 000 chips GB200 de NVIDIA, valorados en unos 40 000 millones de dólares solo para su centro de datos principal en Texas. Esto se compara con los ingresos totales que OpenAI obtuvo en 2025, estimados en alrededor de 13 000 millones de dólares, lo que hace que los compromisos futuros parezcan muy exigentes frente a la capacidad actual de generación de ingresos de OpenAI.
Analistas también han señalado que Oracle ha tenido que aumentar su nivel de endeudamiento para financiar estas expansiones, con la relación deuda-capital situándose en niveles altos y los seguros contra impagos (credit default swaps) alcanzando máximos no vistos desde la crisis financiera de 2008. Además, las acciones de la empresa han caído aproximadamente un 50 % desde su máximo en septiembre, borrando cientos de miles de millones de dólares de capitalización bursátil tras anunciar el trato con OpenAI.
Flujo de caja negativo y beneficios lejanos
La construcción de grandes centros de datos para la inteligencia artificial ha llevado las finanzas de Oracle a terreno negativo en términos de flujo de caja libre. Según estimaciones de Bloomberg recopiladas por Xataka, la compañía no volvería a tener flujo de caja positivo hasta alrededor de 2029. Esto significa que Oracle podría estar sin beneficios netos durante varios años, y probablemente necesite seguir levantando fondos adicionales en 2027 y más allá para sostener sus operaciones.
¿Por qué esto genera más dudas que certezas?
La conexión entre Oracle, NVIDIA y OpenAI es compleja: NVIDIA financia parte de la infraestructura de OpenAI; OpenAI tiene compromisos millonarios con Oracle; y Oracle necesita comprar grandes cantidades de hardware (principalmente de NVIDIA) para poder cumplir sus propios acuerdos. Cuando el CEO de NVIDIA, Jensen Huang, declaró que un supuesto compromiso de inversión de 100 000 millones de dólares con OpenAI no fue un compromiso firme, eso provocó inquietud en los mercados y obligó a Oracle a salir a “calmar las aguas” públicamente.
Esa interdependencia y la necesidad de tranquilizar a los inversores enfatizan que, más allá de las declaraciones oficiales, el panorama financiero alrededor de esta carrera por la inteligencia artificial sigue siendo altamente incierto.
