Por Michelle Ballesteros Aguirre
En una decisión emblemática, la Asamblea Nacional de Francia ha respaldado un proyecto de ley que busca prohibir el acceso a las redes sociales a todos los menores de 15 años. La medida, aprobada con una amplia mayoría de 116 votos a favor frente a 23, responde a la creciente alarma social por el impacto del acoso cibernético, los trastornos del sueño y los graves riesgos para la salud mental que estas plataformas generan en niños y adolescentes.
La ley, que ahora deberá ser debatida en el Senado antes de una votación final, tiene un alcance amplio. No solo vetaría el acceso a redes sociales convencionales, sino también a “funcionalidades de redes sociales” integradas en plataformas más grandes, cerrando posibles vacíos legales. Con esta iniciativa, Francia busca seguir el precedente establecido por Australia, que en diciembre de 2025 se convirtió en el primer país en prohibir el acceso a plataformas como Facebook, Snapchat, TikTok y YouTube para menores de 16 años.
El impulso político proviene directamente del presidente Emmanuel Macron, quien ha identificado a las redes sociales como un factor clave en el aumento de la violencia juvenil y ha pedido que la prohibición esté vigente para el inicio del próximo año escolar en septiembre. “Con esta ley, establecemos un límite claro en la sociedad y decimos que las redes sociales no son inofensivas”, declaró la diputada centrista Laure Miller durante el debate. “Nuestros hijos leen menos, duermen menos y se comparan más entre ellos”.
Este proyecto representa uno de los intentos regulatorios más ambiciosos a nivel global para proteger la infancia en el entorno digital, priorizando el bienestar psicológico y el desarrollo cognitivo sobre la exposición prematura a dinámicas sociales que fomentan la comparación constante, la adicción y la vulnerabilidad ante el ciberacoso. Si se aprueba finalmente, marcaría un punto de inflexión en la gobernanza de internet, desafiando el modelo de negocio de las grandes plataformas tecnológicas y redefiniendo la responsabilidad social sobre la protección de los menores en línea.
